Saltar al contenido

Cómo pesarse correctamente en la báscula

Persona de pie en báscula dedos levantados

¿Te has comprometido a perder peso y a no volver a recuperarlo? Pues subirte a una báscula de baño precisa puede ayudarte a controlar tu progreso y a conseguir tus objetivos.

Según los estudios disponibles y lo que afirman los expertos en pérdida de peso, el mejor momento para pesarte es a primera hora de la mañana, y no sólo una vez por semana.

Los 3 pasos para pesarse correctamente en la báscula

Sigue los siguientes pasos para obtener a diario una medida precisa de tu peso, lo que te ayudará a tomar decisiones inteligentes sobre qué comer y cuánto ejercicio debes hacer.

Antes que nada, lógicamente te recomendamos una de las básculas de baño precisas. Recuerda que no todas lo son.

Usa tu báscula todas las mañanas

Mujer usando báscula de baño

Es el mejor momento para pesarse, después de vaciar la vejiga y llevando la menor cantidad posible de ropa. Además, como a lo largo de la noche se pierde agua, obtendrás una lectura más baja.

Coloca la báscula en una superficie dura y uniforme

Sin alfombras. Si la báscula se mueve o está inclinada, el resultado del pesaje podría no ser del todo preciso.

Ponte de pie

Persona de pie en báscula de baño

Párate con tu peso distribuido de manera uniforme sobre ambos pies. Además, si vas a utilizar una báscula de grasa corporal, deberías ir descalzo y sin calcetines.

Se constante

Por lo tanto, la clave sobre cómo pesarse correctamente en la báscula está en hacer que forme parte de tu ritual matutino.

Debes medir tu peso de manera consistente para que te sirva de ayuda de cara a controlar tu peso, lo que te permitirá tomar mejores decisiones sobre tu salud.

Existen estudios que se remontan a 2015 y que respaldan esta afirmación.

Estos estudios permiten saber cómo pesarse correctamente en la báscula, y afirman que hacerlo a diario es una manera más eficaz de evitar que los kilos se vayan acumulando.

El motivo puede ser que el número indicado en la pantalla de la báscula incita a la gente a realizar pequeños cambios en su comportamiento cotidiano, tanto si se trata de comer menos como de hacer más ejercicio.

Perder peso y no volver a ganarlo

En un estudio publicado en mayo de 2015 en la revista médica “Journal of Obesity”, investigadores de la Universidad de Cornell (Estados Unidos) hicieron un seguimiento a 162 mujeres y hombres con sobrepeso (y una edad media de 47 años) a lo largo de dos años.

Mujer feliz sobre báscula de baño

Resultados

Descubrieron que quienes se pesaban a diario y mantenían un registro de sus resultados a lo largo del tiempo tenían más éxito a la hora de perder peso y no recuperarlo, sobre todo en el caso de los hombres.

Los participantes que perdieron peso durante el primer año del estudio fueron capaces de mantener dicha pérdida en el segundo año.

Para ello es necesario saber cómo pesarse correctamente en la báscula y apuntar los resultados en un papel con el objetivo de detectar patrones en los cambios.

Según el doctor David Levitsky, coautor del estudio y profesor de nutrición y psicología en Cornell, este método “te fuerza a ser consciente de la conexión que hay entre lo que comes y tu peso”.

Según afirma, “en su día se enseñaba que no debías pesarte a diario, pero es justo lo contrario”.

En concreto, pesarte a diario cada mañana es especialmente importante a la hora de evitar el aumento de peso relacionado con la edad.

Y es que unas insignificantes 100 calorías al día pueden acabar sumando al cabo de toda la semana.

Pero si eres consciente de ello, puedes realizar pequeños cambios todos los días, como disminuir el tamaño de una ración o no tomar un tentempié.

Otro estudio publicado en abril de 2015 en la revista de nutrición “Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics” hizo un seguimiento a 47 hombres y mujeres con obesidad, quienes siguieron el mismo plan de dieta a lo largo de seis meses.

A lo largo de ese periodo, quienes sabían cómo pesarse correctamente en la báscula y lo hacían a diario perdieron bastante más peso (unos seis kilos de media) que quienes se pesaban con menos frecuencia.